Alberto Fernández se despidió de la Casa Rosada

 

 

El presidente saliente se despidió de los empleados en Casa de Gobierno y reconoció que no pudo reducir la pobreza como hubiera querido.

A cuatro días de dejar el poder, el presidente Alberto Fernández se despidió este miércoles de la Casa Rosada. Aseguró que deja “un país en marcha” y que está “funcionando”, en un mensaje que brindó ante los trabajadores de la Casa de Gobierno.

“Hoy es mi último día, mañana me voy a Brasil y ya no estoy volviendo acá”, afirmó con una  copa de sidra en la mano.

Luego de agradecer, afirmó que se iba “con la tranquilidad de haber puesto todo”, y enumeró los que consideró logros que heredará la próxima gestión, como “no tener que pagar U$S18.000 millones de deuda por año como me tocó a m픓no recibir 10 puntos de desocupación”, “recibir 7000 obras públicas nuevas, 4000 terminadas”, entre otros datos. También “un satélite más que pusimos en órbita” y “vacunas que se hacen acá” por si retornara el Covid. Lo escuchaban, a pocos pasos, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; la portavoz Gabriela Cerruti y otros funcionarios del sector de prensa que se irán cuando termine la gestión.

“Pongo muy en valor el trabajo del funcionario público, tan injustamente maltratado”, agregó el Presidente, y afirmó que “nada de lo que logramos hubiera sido posible sin el apoyo de ustedes”, dijo mirando hacia el balcón del patio interno de la planta baja, dónde se desarrolló el brindis.

Sostuvo que se irá “con la tranquilidad de haber recompuesto el salario de los trabajadores estatales, aunque tengo el enorme pesar de no haber podido resolver el problema de la pobreza”.

«Me voy por la misma puerta que entré, con el mismo auto en el que entré, y a la casa de donde salí. Y espero verlos a todos siempre, ustedes y yo sabemos que trabajamos por la gente”, afirmó, y volvió a parafrasear al cantautor Luis Alberto Spinetta, al afirmar a modo de despedida: “Mañana es mejor”.

Luego del discurso, el Presidente se prestó a decenas de pedidos de selfies de empleados de distinto rango que se agolparon a su lado. No quiso dar declaraciones, porque-como explicó a los periodistas-”di como cuarenta notas” en los últimos días. Luego de un forcejeo con dos movileros radiales, que lo consultaron sobre su “balance” y a quienes les bajó el celular de modo brusco, el Presidente buscó la salida hacia el Patio de las Palmeras, mientras su custodia empujaba a quienes lo rodeaban. Su estadía en la Casa Rosada, luego de cuatro años y de un modo un tanto desprolijo, había llegado a su fin.

compartir

Leer tambien

Milei arremetió contra Ignacio Torres y sube la tensión con Chubut: «Es un pobre chico»

    El Presidente volvió a criticar al gobernador en medio de la fuerte disputa …